Clasificación de las terminaciones de contrato
Conocer el tipo de terminación de contrato es fundamental para realizar correctamente la liquidación de las prestaciones sociales y determinar si corresponde el pago de indemnización al trabajador.
La terminación de un contrato laboral puede clasificarse de dos formas según las circunstancias que la rodean.
Terminación con justa causa
Permite al empleador finalizar la relación laboral sin obligación de pagar indemnización. El artículo 62 del Código Sustantivo del Trabajo (CST) detalla las causales, entre las que se encuentran:
- Engaño del trabajador mediante certificados falsos al momento de la contratación.
- Actos de violencia, injuria o maltrato hacia compañeros, directivos o el empleador.
- Daños materiales causados a la empresa de manera intencional.
- Revelación de secretos técnicos o comerciales de la empresa.
El contrato también puede ser terminado con justa causa por iniciativa del trabajador, según las causales del artículo 62 del CST.
Terminación sin justa causa
Ocurre cuando el empleador finaliza el contrato sin una causa legalmente justificada. En este caso, se genera obligación de pago de indemnización al trabajador, cuyo monto varía según el tipo de contrato (a término fijo o indefinido) y la antigüedad del trabajador.
Los montos de indemnización los fija la ley según el tipo de contrato, el tiempo servido y la causal, y la normativa laboral cambia. Antes de liquidar una terminación con indemnización, revisa el valor con tu contador o asesor laboral.
Importante para la liquidación: independientemente del tipo de terminación, al finalizar el contrato siempre se debe realizar la liquidación de todas las prestaciones sociales adeudadas (cesantías, intereses sobre cesantías, prima proporcional, vacaciones pendientes) más el salario del último período trabajado.
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